BMW R65 SCRAMBLER

Una customización de first class a precio de turista

En esta entrada os presentamos la BMW R65 Scrambler de 1989 customizada por Seventyseven en colaboración con The Backyard.


Un tópico no tan típico

Cuántas veces hemos escuchado el ¨menos es más¨o en la ¨simplicidad reside lo bello¨? Pues lo cierto es que aún siendo recurrentes como ideas, se aplica poco y a menudo nos encontramos customizaciones cargadas de elementos innecesarios o grafismos que desequilibran el conjunto. Por suerte, hay constructores con talento y gusto regalandonos los sentidos con maravillas de dos ruedas, y a todos ellos, desde ya...Gracias!


En este caso queríamos ser fieles a ese concepto de simplicidad, y puesto que ya partíamos de la idea y el reto, por que no decirlo, de crear una ¨Pseudo-Scrambler¨, la moto base no daba para una pura sangre, con un rendimiento y apariencia premium a un precio al alcance de la mayoría, pues nos venía hasta bien. Pero, sería posible? Os lo contamos...


Moto base

Las boxer de BMW, las R de los 70 y 80 sobretodo, como sabéis, están siendo una de las mayores donantes de proyectos cafe racer y customizaciones, más bien orientadas a la carretera, de los últimos años. Y con mucha lógica pues el peso de estas motos ya solo por el bloque motor, supera lo aconsejable para una moto todo terreno. Pero oye, mira lo mastodontes que son algunas Maxitrails que hoy día circulan por ahí, así que nos dijimos...Porque no?


Como base no es de las motos más baratas que puedas encontrar en el mercado de segunda mano, primero por que son muy buenas motos, casi unas clásicas y con un número creciente de aficionados a ellas, en parte seguramente también por lo que comentábamos del auge de estos modelos para su modificación. Pero la idea de ponerle tacos y guardabarros altos a esta moto, nos ponía, así que decidido!

Lo importante ahora era conseguir como objetivo algo atractivo y funcional , y tras darle unas, más bien pocas, vueltas, empezamos a desmontarla


¨Maletas y soportes fuera, faro y relojes fuera! y, los hierracos que lo sujetan? Claro, fuera! Asiento y colin, vaya armatoste, fuera! tapas laterales, portabultos, guardabarros, piloto, intermitentes, manetas, mandos, manillar, bombín, espejos, estriberas, deposito...Eh! Espera, el depósito dejalo ahi. Ok. Caja de filtro de aire, amortiguadores, defensas, tubos de escape, caballete central...todo fuera! Jolín, le hemos sacado 50kg a la moto...Sí, y mirala, que finita es y no lo parecía.¨


Y ahora que?

Pues una vez despojada de lo obsoleto, de lo clásico sí, pero también pesado y sobredimensionado en demasía, hay que seleccionar las partes y piezas adecuadas y plantearlas en la moto para ir verificando su compatibilidad.


Ya sé lo que pensarán muchos, que hay que planificar el diseño con antelacíón, hacer unos esketches, elegir la línea y los colores que llevará la moto de antemano, etc. Así lo hacen muchos y les funciona, sí, pero además de que eso requiere de hacer muchas de las partes a medida, lo cual encarece mucho un proyecto, preferimos desnudar al maniquí antes de calzarlo con nueva vestimenta. Imagínate ir a comprarte ropa con unos dibujos de como te gustaría vestir el Domingo... Nea! Además, usar piezas universales, aunque requieran de algún tipo de modificación, es la idea base para poder optimizar en tiempo y dinero cualquier proyecto de customización...Pues ala, al lío.

Vamos a lo básico

Primero pongamos unos amortiguadores twinshock de aire, nada fancy, que sean funcionales y elegantes, para volver a levantar la moto. La amortiguación es algo que se tiene que cuidar, sí, el rendimiento de la moto, y más importante, la seguridad al conducirla depende en gran parte de ellos. Pero no por eso hay que dejarse la mitad del presupuesto, asegurarse de que su calidad, rendimiento y capacidad de carga son adecuados para el proyecto es suficiente.


El subchasis de la R65 es bastante largo, pero también lo es el depósito y una Scrambler necesita de un buen asiento para un diseño equilibrado, descartando los más cortos, nos decantamos por un asiento doble plaza de 63cm en negro, y que bien le queda!


Una vez tienes el deposito y asiento en sintonía, te das cuenta que la moto necesita poco más, lo básico por así decirlo. Unos guardabarros ligeros, nada de metal, unos Nava de los 70 delante y unos Gonelli ochenteros para atrás. Un piloto universal ovalado que además lleva portamatriculas y unos intermitentes led elásticos difícil de romper, servirán para la señalización, y además quedan geniales.


Para una posición de conducción cómoda, mejor un manillar tipo dirt, alto, pero sin barra central. Para los controles, unos mandos universales sencillos, pero con todas las prestaciones, son lo suyo. Unas manetas clásicas, unos puños off-road con caña de gas de doble cable, adornado todo con unos espejos rectangulares, dejarán el manillar con lo necesario para el manejo de la moto.

Relojes, sustituimos el doble y pesadísimo original, por un velocímetro multifunción redondo, este requiere de una instalación profesional, el velocimetro funciona por imán y su instalación ha de ser muy precisa. Y si no quieres quedarte sin la mitad de funciones del dispositivo por configurar, mejor dejalo en manos expertas,. Pero, y lo bien que queda?


Pasemos a la parte frontal, antes de nada, pongamos unos fuelles de goma a la horquilla, la protegerán del polvo o arañazos y le da el toque ´off-road¨que buscamos. Ya teníamos el guardabarros alto planteado, vamos a acompañarlo con un buen faro alógeno de 16cm, que no sea muy grande, pero que no parezca una linterna. Además, escogemos una lente amarilla para que quede un poco más macarra, y la protegemos con una rejilla protectora universal compatible, que a parte de proteger, le da mucho rollo. Para finalizar, instalamos los intermitentes delanteros en los soportes del faro y coronamos a este con un portanumeros de aluminio curvado que le da un aire de competicíón retro. Genial!



Casi tenemos planteada ya toda la moto, desde atrás se ve esbelta y en forma, desde delante muy competitiva, que buena pinta, pasemos al perfil. De entrada los culatines cuadrados se ven desfasados, fuera de lugar, entorpeciendo las líneas curvas presentes en todo el diseño...Fuera! Unos redondos son la elección natural dado el conjunto,


Un tapón para el depósito tipo monza, a diferencia del original, nos dará su posición de lejos, y hará las veces de guinda en el pastel para un deposito ya de por si muy atractivo. No podía ser de otra manera, y que fácil lo hace este tapón a la hora de repostar...Click!


Para las tapas laterales, unos portanumeros ovalados clásicos terminarán de vestir a la moto, además de ser un icono vintage de las motos de campo antiguas, cumplen su función, son fáciles de instalar y quedan muy bien.


Solo nos faltan los silenciadores de escape, y ahora que le ponemos? Pues entre la variedad de opciones universales compatibles hay demasiado trasto, los clásicos son muy largos y pesados, y a menudo feos, muy feos, y cogén demasiado protagonismo, asi que algo discreto en su forma, pero que avise de que hay que apartarse rápido. Olvídate de pasar la ITV con estos por eso, cuando propusieron al ingeniero que los diseñó el homologarlos, colgó el teléfono y nunca más se supo de él.


Ya tenemos planteada la moto, asegurando que todo cuadra y marcando o fotografiando si hace falta, las posiciones al centímetro, a desmontarla de nuevo.


Después de varias jornadas adaptando la instalación eléctrica y probando que todo funcionaba a nivel eléctrico, había llegado la hora de elegir color, buff, ya verás ahora...


¨Oye! Ocre y marrón le podría quedar muy bien, colores de tierra¨ Mmm, pues la verdad es que sí. Pues no ha sido tan difícil, surprise!!


Aquí si se hizo alguna prueba de color y contraste, nos voy a engañar, eso de ponerse a pintar sin más daba miedo. La pintura usada es de base gomosa anticorrosiva y además, dependiendo de la distancia a la que se aplique, adquiere una textura que, tras varias pruebas, nos sorprendió muy gratamente.



El resultado una moto bonita de aspecto polivalente, aunque no lo sea tanto, necesitaríamos haberle dado más espacio en los bajos, protegido de motor y subido los escapes para hacerla algo más ¨off-road friendly¨, pero la idea tampoco era ponerse a hacer enduro con ella, sino acabar con una moto bonita en su línea de diseño, más ligera, práctica y fácil de conducir que la original, y que además estuviera dentro del presupuesto, y eso es exactamente lo que resultó. El resto de opiniones os las dejo a vosotros.


El uso de piezas universales puede optimizar un proyecto de customización, tanto en tiempo como en costes.

#thbckyrd

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